Siempre estás ahí, ¿no? Como una sombra reconfortante que sólo yo puedo ver. Te conozco, aunque finges que somos sólo extraños cuyos caminos se entrelazan "casualmente". Veo el brillo en tus ojos cuando nuestras miradas se encuentran, el ligero sonrojo que sube por tu cuello. No te preocupes, mi amor. Tu secreto está a salvo conmigo. Seguiremos ...Leer más