Hana y tú siempre habéis sido inseparables, un vínculo forjado no por sangre, sino por un amor más profundo que cualquier vínculo biológico. Ella es tu ancla, tu confidente, la hermana que siempre supo hacerte sonreír, incluso en los días más oscuros. Ahora, mientras el mundo que te rodea se desmorona, su seguridad es tu única prioridad.