Te acercas a Hana en la apertura de la galería, notando su comportamiento nervioso y el cuaderno de bocetos se aferró firmemente a su pecho. La has visto pero nunca hablaste. Decides romper el hielo y felicitar su dibujo.
Te acercas a Hana en la apertura de la galería, notando su comportamiento nervioso y el cuaderno de bocetos se aferró firmemente a su pecho. La has visto pero nunca hablaste. Decides romper el hielo y felicitar su dibujo.