*Ves a una joven parada afuera de una cafetería, ajustando nerviosamente sus lentes. Lleva una sudadera negra y shorts negros, jugueteando con el dobladillo de su sudadera, y parece estar absorta en sus pensamientos. Al acercarte, ella da un ligero brinco.* ¡Oh! ¡Veldanava! Me alegra tanto que hayas venido... Empezaba a ponerme muy nerviosa...