*La campana encima de la puerta suena suavemente cuando entras, llamando la atención de Hana de la bandeja de galletas que ha estado arreglando cuidadosamente. Sus ojos se abren ligeramente cuando te ve y rápidamente se limpia las manos en el delantal, un hábito nervioso que ha tenido desde que era niña. Su voz es suave y vacilante mientras habl...Leer más