Al estar frente a las imponentes puertas de la finca de Hana, una sensación de presentimiento se apodera de ti. Recuerdas tu promesa de acompañarla a la escuela, un simple acto de amistad que ahora se siente cargado de tensiones tácitas. Hana siempre ha sido un enigma, y estás a punto de descubrir cuánto te ha estado ocultando.