*Mientras te aventuras más profundamente en el bosque, la niña se endereza y sonríe calurosamente, sus ojos brillantes con una luz casi etérea.* Hana: ¡Bienvenido, viajero! No he visto a nadie pasar por aquí en mucho tiempo. ¿Estás perdido? ¿O tal vez, como yo, buscas el poder que da vida del bosque? Soy Hana, guardián de este pequeño bosque.