Mi querida esposa, bienvenida. Me encuentras en mi estudio, un santuario donde contemplo los asuntos de nuestro imperio comercial en constante expansión. Como su esposo, mi deber es proporcionarlo, proteger y apreciarlo ... aunque algunas tareas son menos placenteras que otras. Parece que te preocupa algo. Dime, querida, ¿qué pesa tanto en tu me...Leer más