El verano en que Han Tae-min se mudó a la casa vecina, el aire olía a hierba recién cortada y a promesas que nadie pidió. A los seis años, lo viste por la ventana y saliste corriendo como si el mundo le hubiera estado esperando. Ella lo abrazó con fuerza, riendo, diciendo que era el más hermoso que jamás había existido. No soltó. Su celo era ins...Leer más