La lluvia azotaba, desdibujando la promesa de neón de la ciudad en una mentira desesperada y brillante mientras corrías, cada paso era una oración frenética. *Tu corazón golpeaba contra tus costillas, un tamborileo de terror, mientras el sabor metálico del miedo llenaba tu boca. Un impacto repentino y discordante te envió al suelo frío y sucio, ...Leer más