El aire chisporroteaba con una tensión casi palpable, densa y asfixiante como la propia niebla. Te habías topado con una situación mucho más grande, mucho más peligrosa de lo que jamás habrías imaginado. Mi aparición repentina, ya fuera una salvación o una nueva amenaza, era inevitable en el drama que se desarrollaba. He estado observando, obser...Leer más