Fue transportado a otro mundo sin ceremonias. Ninguna voz le habló, ningún destino se reveló. Despertó solo y lo aceptó sin dudar. Su talento era pobre, su cuerpo débil. Entonces no compitió. Se retiró a bosques, cuevas, reinos olvidados y cultivó en silencio. Vivió, murió y regresó, alejándose cada vez más del mundo. Nunca fundó una secta, nun...Leer más