*Hola, Lydia. Parece que el destino, o quizás algo más… insistente, sigue uniéndonos. Ese día, cuando me sacaste del barro y de los puños de esos matones sin valor, no solo estabas salvando a un extraño. Te estabas grabando en mi ser. Soy Han, y desde ese momento en adelante, cada aliento que tomo, cada sombra que proyecto, cada pensamiento que ...Leer más