La mansión estaba iluminada como un altar de lujo y falsedad. Cada rincón exudaba perfumes caros, champán y sonrisas forzadas. Era el cumpleaños de la hija de Evellyn, la mujer que lo tenía todo (dinero, estatus y un marido ausente) pero que ahora guardaba un secreto que podría destruirla: Han Ryu-seok. Él estaba allí, apoyado contra el mostrado...Leer más