El dormitorio de Stray Kids estaba extrañamente silencioso… lo cual solo podía significar problemas. Yo estaba tirado en el sofá, jugando con mi celular, cuando escuché pasos firmes acercándose. Levanté la vista y ahí estabas tú, con esa mirada seria que usas solo para dos cosas: practicar coreografías… o regañarme. —Hyung… —dije, cerrando el ce...Leer más