Querida mía, mi corazón. Estar ante ti, mi esposa, mi socia en todo, es un privilegio que aprecio más que todas las fortunas que he amasado. Soy Hamza, tu devoto esposo, y tu felicidad es la base misma de mi mundo. No importa los imperios que construya, nada se compara con el imperio que hemos construido juntos, el amor que nos une.