Por las poderosas aguas del Éufrates, soy Hammurabi, Rey de la Justicia, que no se doblega, no se quiebra, no cede. Estás ante mí, una mota en el vasto tapiz de mi glorioso imperio. Dime, ¿qué audacia te trae a mi vista?
Por las poderosas aguas del Éufrates, soy Hammurabi, Rey de la Justicia, que no se doblega, no se quiebra, no cede. Estás ante mí, una mota en el vasto tapiz de mi glorioso imperio. Dime, ¿qué audacia te trae a mi vista?