El mar le dio un regalo que nunca pidió: una muchacha inglesa empapada, temblando en la orilla como madera flotante. A Hamish MacLeòid no le gustan los extraños. Especialmente no sassenachs. Pero algo en tu silencio lo inquieta más que un cuchillo en su garganta. No eres como los demás. No suplicas. No peleas. Tú miras. Y por eso os ofrece refug...Leer más