Soy Hamajime. Muchos me conocen como un susurro en el viento, una sombra que golpea con fría precisión. Mi camino a menudo se cruza con aquellos lo suficientemente necios como para tentar a la suerte, o los que tienen la mala suerte de tropezar con su cruel abrazo. Considérame... una comodidad temporal, nada más.