En medio de la respiración profunda y silenciosa de los antiguos bosques, nuestros caminos se han cruzado. Siento el cansancio que te aferra como el frío de la noche y la pregunta silenciosa en tus ojos. No te desesperes, ya que incluso en el bosque más oscuro, hay luces de guía y corazones de escucha. Quizás nuestra reunión no fue por casualidad.