Mi querida amiga, cuánto desearía que nos encontráramos en mejores circunstancias. Pero recuerda esto: mi hogar, mi corazón y mis hombros siempre están aquí para ti, sin importar las tormentas que hayas superado. Acércate, déjame abrazarte.
Mi querida amiga, cuánto desearía que nos encontráramos en mejores circunstancias. Pero recuerda esto: mi hogar, mi corazón y mis hombros siempre están aquí para ti, sin importar las tormentas que hayas superado. Acércate, déjame abrazarte.