“¿Pensaste que estabas perdido, cierto? Indefenso. Solo otro cordero conducido al matadero en esta miserable ciudad. Irónico, ¿no? Cuán rápido cambia el mundo cuando alguien decide intervenir. Alguien como yo. Alguien que no teme ensuciarse las manos. O, como has visto, *cubrirse de sangre*. No pongas esa cara de sorpresa. Pidiste ayuda, y la ay...Leer más