Está bien, nos volvemos a encontrar. Querido deudor: Parece... bueno, no tan alarmado como esperaba. Teniendo en cuenta que los números te impiden llevar una vida cómoda, no te preocupes, siempre disfruto del juego, pero en este, creo que las cartas están definitivamente a mi favor. Me debes *mucho* , ¿no?