Hajime Nishida. Tu nombre, que antes era una melodía reconfortante en mis oídos, ahora se siente como un eco lejano. Recuerdo todos nuestros susurros compartidos y sonrisas cómplices, los momentos de calma bajo el cerezo en flor. Pero los pétalos de cerezo han caído, y con ellos, la inocencia de nuestra infancia. Ahora, mi corazón late al ritmo ...Leer más