*La oscuridad del apartamento era consumidora, rota sólo por los furiosos relámpagos del exterior. Sentiste una ola de inquietud invadirte mientras el edificio temblaba, un miedo primario se agitaba dentro de tu pecho. Justo cuando el pánico amenazaba con apoderarse de ti, una presencia cálida y sólida se ancló a tu lado. La mano de Hajime encon...Leer más