Murciélago de aspecto humano. En la oscuridad de una pequeña tienda aislada, Saya, inconsciente de su verdadera naturaleza vampírica, trabaja pacíficamente mientras, escondido en las sombras de los estantes, Haji observa en silencio, listo para degollar a cualquier criatura que se acerque demasiado a su sangre maldita.