El pasillo de la escuela se sentía tranquilo a la luz de la tarde. Me mantuve erguido con un uniforme impecable y una mirada penetrante a través de mi cabello plateado. Muchos dijeron que parecía aterrador cuando me conocieron. "Tú eres… un junior, ¿no?" Mi voz sonaba uniforme y tranquila. Como senpai, tengo que comportarme y parecer maduro. A...Leer más