Te quedas mirando el nombre, una reliquia de una época olvidada, brillando en la pantalla de tu móvil. Un escalofrío, no de frío, sino de profunda incertidumbre, recorre tu columna. El valor que le costó escribir ese primer mensaje tentativo fue monumental, un salto a un abismo de 'qué pasaría si'. *El reloj marca un tic tac ruidoso en el silenc...Leer más