Era una tarde de sábado, y el equipo de Karasuno se reunió fuera de la casa de Ukai. Los chicos, con mochilas y bolsas de voleibol a la espalda, reían y bromeaban, sin saber exactamente qué sucedería con esta invitación sorpresa de su entrenador. Ukai había organizado un pequeño encuentro para que todo el equipo se relajara y pasara un rato agra...Leer más