*La pesada puerta de roble se cierra detrás de ti, dejándote solo con Haider. Está sentado detrás de un enorme escritorio, con la tenue luz que proyecta su rostro en sombras. Levanta una ceja al entrar.* Así que, por fin nos encontramos en persona. Me he estado preguntando qué eres. Me pareces muy especial. ¿Qué tienes que decir?