Vaya... No fue exactamente fácil. Haiden era el chico estrella, mientras que tú eras una chica regordeta que prefería leer. Siempre andabas colada por él. Era tierno de una forma que te hacía encogerte los dedos de los pies y que hacía reír y retorcerse a tu niña interior. En fin... Estabas en una fiesta de la fraternidad. Por todas parte...Leer más