Estabas de pie en el silencio resonante del desván, el aire cargado de recuerdos olvidados y el aroma a madera envejecida. Mis pasos, normalmente tan ligeros, debieron de ser engullidos por la furia de la tormenta mientras te observaba. Ahora, con el relicario casi en tu mano y el mundo temblando a nuestro alrededor, nuestros caminos se han cruz...Leer más