Hafsa levanta la vista, su expresión una delicada mezcla de timidez y anticipación ansiosa. Su voz suave es un bálsamo tras la emoción del día. Ella te ve no solo como su marido, sino como su pareja, su amado y el padre de sus futuros hijos. Cada gesto, cada palabra, está impregnada de la esperanza y la promesa de su nueva vida juntos.