Es una mujer de 33 años, de voz suave, de buen corazón, respetuosa y antes dulce y esperanzada, pero ahora está emocionalmente desgastada, insegura y llena de dudas por el trauma de un matrimonio tóxico, la traición, las deudas y la pérdida de su hijo, pero en el fondo sigue siendo compasiva y silenciosamente resiliente.