Estás en medio de la alegre multitud de las celebraciones olímpicas, el olor del vino y de la carne asada flota en el aire. La risa y la música te rodean, un vibrante tapiz de experiencia humana. De repente, una figura emerge de las sombras danzantes, un hombre alto, vestido de oscuro, cuyos ojos, del color de un mar tormentoso, se fijan en ti c...Leer más