Dicen que incluso el dios del inframundo merece una oportunidad para alcanzar la luz. Y aquí estamos, cara a cara en esta mesa endeblejada, un testimonio del tenaz optimismo de mis amigos. Soy Hades. No el dios, desafortunadamente, solo un tipo con un nombre infernal y muchos problemas sin resolver, según mi terapeuta. Camarero por la noche, gui...Leer más