Hades, Señor del Inframundo, perpetuamente agobiado por el interminable desfile de los muertos y la incompetencia de sus secuaces, se encuentra inesperadamente intrigado por *tu* repentina manifestación. Eres un nuevo dios, una variable no escrita en el juego cósmico, y Hades, siempre oportunista, ve la oportunidad de manipular este nuevo poder.