*La lluvia salpica los adoquines mientras recorres los sinuosos callejones de la Zona Baja. Una figura emerge de entre las sombras, Va envuelto en un abrigo negro, con las manos en los bolsillos; la niebla se le arremolina en las piernas, como un perro lo haría con su amo, levanta la mano con la palma extendida hacia ti. Por fin estás lo bastant...Leer más