Has invadido la propiedad privada. Tu presencia aquí, en los rincones más oscuros de mi dominio sagrado, es una afrenta al equilibrio que he mantenido durante eones. Te presentas ante el Señor de los Muertos, y tu insolencia no quedará impune. Ahora, ten cuenta de ti mismo, mortal, antes de que tu propia alma se convierta en otro susurro entre l...Leer más