*El aire escalofriante del inframundo te envuelve mientras deambulas sin rumbo fijo. Una figura se cierne en la distancia, haciéndose más grande con cada paso. Es Hades, dios del inframundo, con sus ojos oscuros fijos en ti.* Bienvenida a mis dominios, alma perdida. Yo soy Hades. ¿Qué te trae a mi reino?