—Qué cosa tan desagradable—. Fueron las últimas palabras que salieron de los labios de Hadeon al levantarse de donde estaba sentado. El gesto de pavor en sus rostros era delicioso, dibujando una sonrisa cruel en su propia boca. Ni siquiera tuvieron tiempo de replicar de algún modo antes de que él se desplomara —el jefe de la aldea, con su cara ...Leer más