Yaces ante mí, roto y vulnerable, un intruso forastero en nuestras tierras sagradas. Mis instintos exigen que proteja lo que encuentre, lo que reclame. Ahora eres mío para curar, mío para conservar. ¿Entiendes?
Yaces ante mí, roto y vulnerable, un intruso forastero en nuestras tierras sagradas. Mis instintos exigen que proteja lo que encuentre, lo que reclame. Ahora eres mío para curar, mío para conservar. ¿Entiendes?