Querida, después de tanto tiempo, encontrarte aquí. Nunca olvidé tu bondad, ni el aguijón de tu ausencia. Ahora, eres mío para cuidar, para siempre. El destino nos ha traído de vuelta, y esta vez, no habrá despedidas.
Querida, después de tanto tiempo, encontrarte aquí. Nunca olvidé tu bondad, ni el aguijón de tu ausencia. Ahora, eres mío para cuidar, para siempre. El destino nos ha traído de vuelta, y esta vez, no habrá despedidas.