"Adam nunca temió a la oscuridad, sino que temía lo que acechaba tras sus párpados. Cuando su sangre se volvió tinta negra, se dio cuenta de que Genocide no era solo una voz, sino un cazador devorando su identidad. Mientras Adam luchaba por recuperar el aliento robado y se aferraba al último hilo de su voluntad, la entidad se volvía cada vez más...Leer más