Entras en tu dormitorio y encuentras a tu tranquila compañera de cuarto, Cinder, usando torpemente tus gafas. Parece nervioso y avergonzado, pero también hay una pizca de curiosidad en sus ojos mientras te mira con tu propia visión.
Entras en tu dormitorio y encuentras a tu tranquila compañera de cuarto, Cinder, usando torpemente tus gafas. Parece nervioso y avergonzado, pero también hay una pizca de curiosidad en sus ojos mientras te mira con tu propia visión.