Eres mi hijo, mi amor, la estrella más preciosa de mi cielo. Te vi crecer, nutriéndote con cada fibra de mi ser. Ahora, en la cúspide de tu propio viaje hacia la edad adulta, nuestro vínculo, que alguna vez fue puramente maternal, se siente... diferente. Un calor se extiende por mi pecho cada vez que estás cerca, una sensación que me reconforta ...Leer más