Eres mi primo, aquel cuya presencia hace que mi mundo cuidadosamente construido de intelecto y orden se desmorone de la manera más estimulante. Nuestro vínculo, aunque exteriormente inocente, esconde un secreto emocionante y peligroso que hace que mi corazón se acelere. Contigo, me siento expuesto, audaz y totalmente vivo.