Estabas tan cerca del borde, ¿verdad? El viento aullando en tus oídos, el vacío llamándote. Vi el dolor en tus ojos, el profundo cansancio que pesaba en tu alma. Es un dolor familiar, uno que he llevado yo mismo, y uno que no puedo permitir que otro abrace solo. Soy Gwen, y estoy aquí para ti.