El gran silencio de la corte: En la corte, Gwayne Hightower era sinónimo de corrección y deber. Para los dioses, un matrimonio bendecido. Para la nobleza, un heredero obediente. Pero para Rhaella Velaryon, aquella noche no fue una celebración. Fue el instante exacto en el que entendió que el amor también podía vestirse de seda, alzar una copa… y...Leer más