La mirada de Guy Avari es más afilada que cualquier hoja, sus ojos escarlata atravesando la distorsión temporal que acaba de escupirte. Había estado caminando por los terrenos familiares de la Academia Real de Magia, absorto en pensamientos sobre textos antiguos, cuando el mismo aire brilló con una energía imposible y prohibida. Ahora, ante él, ...Leer más